Empieza a ser costumbre que los premios cinematográficos, especialmente en los preliminares, en la fase de candidaturas, apuesten por lo seguro y facilón y dejen de lado los riesgos. Es en esta clave como deben descodificarse las nominaciones de los Globos de Oro.
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Sin ánimo ni ganas de caer en un repaso exhaustivo, he aquí una serie de ideas. En cuanto al cine, si bien es cierto que Lincoln destaca con 7 candidaturas, y Los miserables parece pinchar, con 4 y sin opciones para su director, Tom Hooper, otro gallo puede cantarles en los Oscar, la madre de todas las batallas. Por lo demás, se confirma lo esperado: que entre los pesos pesados van a figurar La noche más oscura, Argo y El lado bueno de las cosas. No estaba tan claro que Tarantino y su Django desencadenado fueran a sumarse con tanta fuerza (5 nominaciones); sin embargo, parece previsible que el amor que recibe en los Globos de Oro (los entrega la prensa extranjera de Hollywood) se enfríe cuando les toque mojarse a los académicos.
En las categorías de interpretación, apuestas por los nombres de siempre y, si acaso, el inesperado espaldarazo a La pesca del salmón en Yemen, con presencia de sus dos protagonistas (McGregor y Blunt). Naomi Watts consigue por su rol en Lo imposible lo que no obtiene Javier Bardem por Skyfall; se había especulado con su inclusión, pero en este blog opinamos que, si bien su villano es de lo más convincente, no es un papel que merezca tanto reconocimiento. La palmadita a Leo DiCaprio por Django, que difícilmente obtendrá en los Oscar, se le niega a Anthony Hopkins por Hitchcock (sí está Helen Mirren, su co-protagonista), pero de nuevo pueden cambiar las tornas en los Oscar…
En la categoría de cinta extranjera llama la atención el furor por lo francés (3 de 5, con Amour, Intocable y De óxido y hueso); nótese que ninguna rompe la barrera y consigue colarse en las categorías absolutas (bien en drama, bien en comedia o musical), como consiguió hace un año The artist. Este año se barre para casa y las 10 candidatas son made in USA. En animación la cosa parece un mano a mano entre ¡Rompe Ralph! y Frankenweenie.
Por lo que se refiere a las series, irrumpe con fuerza Homeland (mejor serie dramática, actores protagonistas y hasta Mandy Patinkin como secundario) al mismo tiempo que se desinfla el globo de Mad Men: no es candidata a mejor drama y solo Jon Hamm (Don Draper) salvo el honor de la hasta hace poco considerada serie por antonomasia. Las categorías de mini-serie o película para TV son idóneas para que obtengan su minuto de aplausos estrellas que no han podido lucir en la gran pantalla.
En el terreno de las debilidades personales, dos alegrías: es candidato Benedict Cumberbatch por su rol protagonista (y genial) Sherlock, como también The hour en mini-serie.